Jhon López, ‘Ahora’ cumple su sueño en Capital 

Desde hace unas semanas llegó un nuevo talento al equipo de Ahora, se trata del periodista Jhon López, quien apoya directamente desde la jefatura de contenidos el trabajo de Marta Noriega en la dirección del informativo.

Por: María Fernanda C. Álvarez

Lo que no pasaría de ser una buena noticia para el equipo de Ahora, tiene toda una historia detrás, contada por el mismo Jhon, un santandereano que, a sus 42 años, cuenta con 22 años de trayectoria en el periodismo y quien está casado con la también periodista María Paula Garzón. Juntos tuvieron la dicha de tener de mascota a Bebé, apodado por el mismo Jhon como ‘Burrito’, un fresh poodle que estuvo presente en sus vidas hasta hace apenas dos años. 

“Al llegar aquí a Capital lo primero que hice fue tomar una foto a la oficina, específicamente a las sillas de visita y se la envié a mi esposa, porque hace 12 años estuve sentado ahí con un bolsito lleno de hojas de vida y unas ganas inmensas de encontrar oportunidades en Bogotá. Hoy estoy sentado al otro lado del escritorio”, asegura nuestro invitado.

Aquí vale preguntarse si alguna vez hemos tomado fotografías y videos, o recortado imágenes de una revista o de internet para tener presente los sueños que queremos lograr. Seguramente, eso también hace parte de la magia a la que denominamos “creer en nosotros mismos”.

El voluntariado al servicio del periodismo

Conocer la trayectoria de Jhon y la manera en la que llegó como contratista hasta la jefatura de información de Ahora, parece una historia digna del realismo mágico de García Márquez. 

Su historia comenzó en San Gil (Santander), en la radio comunitaria, aprendiendo sobre la marcha y trabajando “con las uñas”, inicialmente como voluntario en la emisora La Cometa, en labores de control y disc- jockey, antes de acercarse de lleno al periodismo. 

Esa experiencia terminaría llevándolo a Guadalupe Estéreo, una emisora comunitaria de la Parroquia de Guadalupe que se había quedado fuera del aire después de que, increíblemente, ¡un rayo quemara sus equipos! Allí tuvo una gran ventaja: pocos como él sabían manejar la consola, editar cuñas, trabajar con los equipos y desenvolverse al aire… ¡todo un MacGyver de la radio!

“Tuve que construir una emisora prácticamente de la nada, porque ni siquiera el computador encendía”, cuenta. Le tocó aprender, resolver y crear desde cero, incluso aprendió un poco de ingeniería al conectar un teléfono a una consola para que las llamadas de los habitantes salieran al aire. Todo mientras descubría, a punta de ensayo y error ¿qué rayos podía hacer sin volver a quemar los equipos o que se terminaran de estropear?

Al ser Guadalupe un municipio con una amplia población rural, la mayoría de los oyentes eran personas del campo, de hecho, en cuentas vagas traídas de sus recuerdos, Jhon cree que el 70% de los habitantes vivían en veredas, así que los domingos recibía cartas, racimos de plátanos, gallinas, huevos y otros productos agrícolas. 

Era tanta la cantidad de mercado que recibía cada semana, por parte de los agradecidos oyentes, que el padre Daniel Carreño, con quien Jhon vivía en la casa cural, celebraba que por un buen tiempo no tuvieran que hacer compras. 

Aquella experiencia terminó dejando una huella en su manera de entender el oficio del periodista y una gran enseñanza que no siempre se encuentra en los grandes medios: el vínculo directo con la gente.

Entrando ya en otras ligas, Jhon llegó a Canal TRO donde inició como periodista, luego presentador y finalmente director del noticiero y luego su salto a Bogotá para trabajar en Blu Radio, Séptimo Día (Caracol TV), RTVC Noticias y más recientemente en RED+. 

Ir más allá con las historias 

Acostumbrado principalmente al ritmo de la noticia, con el tiempo empezó a enfrentarse a reportajes más largos y profundos, hasta que llegó a Locura, una novela de 141 páginas nacida de un cubrimiento periodístico que había realizado 16 años atrás. 

Es una obra de ficción basada en hechos reales que decidió autopublicar en Amazon y vender directamente a sus lectores. “Más que poner un ejemplar en una librería y esperar a que alguien lo escoja, me resulta significativo sentarme con el lector, contarle cómo nació la historia y entregársela personalmente”, afirma.

Jhon ahora trabaja en la adaptación del libro para convertirlo en un largometraje, al mismo tiempo que escribe una nueva novela completamente ficticia y asume el reto que le implica estar en Ahora, nuestro informativo, que tiene el foco puesto en Bogotá y en una audiencia que cuenta con sus propias necesidades y características.

Para cerrar, le preguntamos qué le diría a aquel jovencito mechudo, artístico y curioso de San Gil. “Que la filosofía es que no hay imposibles y basado en eso he ido escalando hasta llegar a donde nunca me imaginé: ser jefe de personas a las que respeto y admiro mucho y como las que quería ser algún día”, concluye.

También te puede interesar