Nuestra ciudad se prepara para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño. Conocer qué está pasando, cuáles son los principales riesgos y adoptar hábitos responsables son acciones fundamentales para cuidar el agua, nuestra salud y la ciudad. ¡Te contamos!

Meses atrás, el Gobierno Nacional y el IDEAM confirmaron la presencia del fenómeno de El Niño y advirtieron que, según las proyecciones, existía una alta probabilidad de que alcanzara una intensidad muy fuerte y se extendiera por más tiempo de lo esperado. De presentarse este escenario, podría ubicarse entre los eventos de El Niño de mayor magnitud observados desde 1950.
El fenómeno de El Niño es un evento natural de variabilidad climática que se produce por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico tropical y genera cambios en los patrones atmosféricos. En Bogotá, sus principales efectos pueden reflejarse en menos lluvias y temperaturas más altas.
Sin embargo, El Niño no significa que dejará de llover completamente ni que sus efectos serán iguales en toda la ciudad. La disminución de las precipitaciones puede variar entre zonas y periodos, e incluso pueden presentarse noches y madrugadas con temperaturas bajas.
¿Cuáles son los principales riesgos para Bogotá?
El IDIGER ha identificado 16 escenarios de riesgo que pueden presentarse durante el desarrollo del fenómeno. Entre ellos están los incendios forestales, deterioro de la calidad del aire, afectaciones a la biodiversidad, disminución de los niveles de los embalses y posible desabastecimiento de agua potable.
También se contemplan riesgos como la propagación de vectores y plagas, heladas agrícolas, enfermedades respiratorias, problemas de salubridad, caída de árboles, daños en redes de servicios públicos y afectaciones en viviendas, entre otros.
La experiencia reciente dejó una lección importante: el impacto de El Niño no depende únicamente de qué tan intenso sea el fenómeno. Las condiciones del sistema hídrico, la duración de los periodos secos y la manera en que la ciudad y sus habitantes respondamos también pueden marcar la diferencia.
¿Cómo se está preparando la ciudad?
La Alcaldía Mayor de Bogotá y las entidades distritales adelantan un plan de acción que reúne medidas de seguridad hídrica, gestión del riesgo, protección ambiental, salud pública y atención de emergencias.
Entre las acciones se encuentra el monitoreo permanente de las lluvias, temperaturas, déficit hídrico, vientos y calidad del aire; la actualización de mapas de riesgo; el seguimiento a los ecosistemas y al arbolado urbano; y la coordinación de las entidades para responder oportunamente ante posibles emergencias.
En materia de agua, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá desarrolla una estrategia de Seguridad Hídrica que incluye inversiones para la conservación de cuencas, reducción de pérdidas, estudios de nuevas fuentes y alternativas como el reúso de agua tratada. Por su parte, la Secretaría Distrital de Salud activó su plan de contingencia y mantiene vigilancia sobre enfermedades y afectaciones relacionadas con las variaciones del clima.
Bogotá también ha fortalecido su capacidad para responder ante incendios forestales. El Cuerpo Oficial de Bomberos mantiene un operativo preventivo y cuenta con equipos especializados, brigadas forestales, vehículos y estaciones para atender las emergencias que puedan presentarse durante los periodos de mayor sequía.
Desde casa también puedes aportar
Prepararnos frente a El Niño es una responsabilidad compartida. Pequeños cambios en nuestros hábitos cotidianos pueden ayudar especialmente a reducir el consumo de agua y evitar desperdicios:
- Toma duchas cortas, de máximo tres minutos.
- Cierra la llave mientras no estés utilizando el agua.
- Revisa llaves, duchas y tuberías para detectar posibles fugas.
- Recoge en un balde el agua mientras se calienta la ducha y reutilízala, por ejemplo, en el sanitario.
- Para lavar el carro, utiliza un balde en lugar de agua a chorros.
- Riega las plantas utilizando atomizador o balde y evita desperdiciar agua en el lavado de fachadas y andenes.
- Si almacenas agua, hazlo en recipientes limpios y debidamente tapados.

El autocuidado también es importante: mantente hidratado, evita exposiciones prolongadas al sol, utiliza protección solar y presta especial atención a niñas, niños, personas mayores y personas con condiciones médicas preexistentes. También es recomendable consultar información oficial y seguir las indicaciones de las autoridades distritales.

La ciudad está fortaleciendo su preparación, pero enfrentar los posibles efectos del fenómeno de El Niño requiere también del compromiso ciudadano. Ahorrar agua, prevenir riesgos, cuidar nuestra salud y mantenernos informados son acciones sencillas que, sumadas, pueden hacer una gran diferencia.
Conoce toda la información, recomendaciones y acciones que adelanta el Distrito en el especial El fenómeno de El Niño ya está aquí.

