Bienestar: ¿Cómo sobrellevar un duelo?

Luego de momentos difíciles como los que hemos vivido: el terremoto del pasado 10 de agosto en nuestro país y la pérdida de nuestro compañero en nuestro Canal, recuerda que reconocer lo que sientes también es una forma de cuidarte. ¡Te contamos!

Atravesar una pérdida o una experiencia inesperada puede transformar, por un tiempo, nuestra manera de sentir, pensar y relacionarnos con el entorno. El duelo no sigue un camino idéntico para todas las personas ni tiene un tiempo exacto: comprender lo que nos ocurre y contar con herramientas para afrontarlo puede ayudarnos a transitar este proceso con mayor cuidado.

Una pérdida puede generar tristeza, miedo, rabia, nostalgia, ansiedad, culpa o confusión, incluso varias de estas emociones en un mismo día. También puede tener momentos de tranquilidad o alegría al recordar a quien ya no está y, posteriormente, volver a sentir tristeza. Esta variación emocional hace parte del proceso y no significa necesariamente que estemos retrocediendo.

El duelo tampoco se manifiesta únicamente a través de las emociones. Es posible experimentar dificultades para concentrarse o tomar decisiones, pensamientos repetitivos, cansancio, tensión muscular, alteraciones del sueño o mayor sensibilidad. En el comportamiento también pueden aparecer cambios: algunas personas necesitan compañía y hablar de lo ocurrido, mientras otras prefieren guardar silencio, aislarse temporalmente o evitar lugares y situaciones que les recuerdan la pérdida.

Del impacto al afrontamiento: ¿qué podemos hacer?

No existe una fórmula única para vivir un duelo, sin embargo, durante la charla de bienestar realizada por Daniela Torres, psicóloga del Programa Psicosocial de nuestro Canal, aprendimos algunas herramientas que pueden contribuir a recuperar progresivamente la sensación de calma y estabilidad:

  • Dale espacio a tus emociones. En lugar de exigirte a ti mismo estar bien rápidamente, reconoce lo que estás sintiendo. Llorar, hablar, escribir o simplemente permitirte estar en silencio pueden ser maneras de expresar y procesar lo que ocurre.
  • Practica la respiración consciente. Cuando sientas mucha ansiedad o tensión, dedica unos minutos a respirar de manera profunda y pausada. Una opción es inhalar durante cuatro segundos, sostener cuatro y exhalar lentamente durante seis u ocho segundos.
  • Regresa al presente con la técnica 5-4-3-2-1. Identifica cinco cosas que puedas ver, cuatro que puedas tocar, tres sonidos que puedas escuchar, dos olores y finaliza con una respiración consciente. Concentrarte en lo que perciben tus sentidos puede ayudarte a salir del ciclo de pensamientos repetitivos y volver al momento presente.
  • Recupera poco a poco tus rutinas. Retomar gradualmente los horarios de sueño, la alimentación, la actividad física, las pausas durante la jornada y los encuentros con personas cercanas puede contribuir a recuperar estabilidad. No se trata de hacerlo todo inmediatamente, sino de avanzar a tu propio ritmo.
  • Busca compañía de la manera que necesites. Para algunas personas será importante conversar, para otras, simplemente tener a alguien cerca. Acompañar también significa respetar el silencio y estar disponible sin presionar a la persona para que explique lo que siente.
  • Pide ayuda cuando la necesites. Buscar apoyo de alguien de confianza o acudir a un espacio profesional también es una práctica de autocuidado. No tenemos que atravesar solos los momentos difíciles.

¿Y cómo acompañar a alguien que está atravesando un duelo?

No siempre necesitamos encontrar las palabras perfectas. Escuchar sin juzgar, evitar imponer tiempos para “estar bien”, respetar los silencios y comprender que el comportamiento de una persona puede cambiar temporalmente son formas valiosas de acompañar. La empatía resulta especialmente importante porque cada persona procesa una pérdida de manera diferente.

También podemos hacernos una pregunta sencilla en los días difíciles: ¿qué puedo hacer hoy para cuidarme? La respuesta puede ser hablar con alguien, descansar, llorar, retomar una actividad que nos hace bien o pedir apoyo. Son pequeñas acciones que ayudan a construir recursos para afrontar lo que estamos viviendo.

El duelo puede tener días más llevaderos y otros especialmente difíciles. Avanzar no significa olvidar ni dejar de sentir; también puede significar aprender, poco a poco, a continuar con nuestra vida integrando esa ausencia o experiencia. 

La invitación para todo el equipo Capital es a tratarnos con paciencia, acompañarnos con empatía y recordar que pedir ayuda cuando la necesitamos también es una manera de cuidarnos.

Si sientes que necesitas hablar con alguien, recuerda que no tienes que atravesar este proceso en soledad. Puedes acudir a la Línea 106, donde encontrarás orientación y escucha, o solicitar un espacio de acompañamiento a través del programa psicosocial de Canal Capital escribiendo al correo programa.psicosocial@canalcapital.gov.co, pensado para brindar contención emocional y un espacio seguro para expresar lo que estás sintiendo, sin juicios.

septiembre 2026

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